El Super Bowl LX marcó un antes y un después en la cultura pop global. Bad Bunny no solo cumplió con la expectativa de ser el primer artista latino en encabezar el espectáculo de medio tiempo de forma individual, sino que pulverizó las métricas de audiencia, convirtiéndose en el rey absoluto del evento de la NFL.
Según datos oficiales de la cadena NBC, la presentación del “Conejo Malo” en el Levi’s Stadium alcanzó la impresionante cifra de 135.4 millones de espectadores. Con este número, el puertorriqueño superó la marca impuesta apenas un año atrás por Kendrick Lamar, dejando atrás a leyendas de la talla de Michael Jackson y Rihanna.
Un espectáculo de identidad y estrellas
La actuación en Santa Clara, California, fue descrita como un despliegue de identidad cultural y política. Lejos de ser un simple concierto, el show integró referencias sociales y momentos de alto impacto visual, respaldados por una lista de éxitos que puso a bailar a todo el estadio.
Uno de los momentos cumbres de la noche fue la colaboración con Lady Gaga para interpretar “Die With A Smile”, seguido por la aparición de Ricky Martin, reforzando el orgullo latino en el escenario más importante de los Estados Unidos.
El nuevo orden del medio tiempo
Con este logro, el Top 10 de las presentaciones más vistas sufre un cambio histórico. Así queda el podio tras la hazaña de Benito Martínez Ocasio:
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Bad Bunny (2026): 135.4 millones
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Kendrick Lamar (2025): 133.5 millones
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Michael Jackson (1993): 133.4 millones
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Usher (2024): 129.3 millones
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Rihanna (2023): 121.0 millones
El repertorio incluyó himnos como “Tití Me Preguntó”, “Safaera” y un cierre electrizante con “El Apagón”, consolidando este show como un hito de la música urbana que difícilmente será igualado en el corto plazo.




