Las diferencias partidistas y las disputas por el poder quedaron en pausa el pasado domingo 14 de junio. El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, celebró sus bodas de oro sacerdotales (50 años de ordenación) con una misa multitudinaria y un banquete privado en las instalaciones del Seminario Palafoxiano que logró congregar a la plana mayor de la política, el empresariado y la sociedad poblana.
Un llamado a la reconciliación ante 5 mil personas
Durante la homilía, que contó con una asistencia superior a los 5 mil fieles y la presencia de altas autoridades eclesiásticas del país, el líder de la Iglesia católica en Puebla emitió un enérgico mensaje centrado en la unidad nacional y local.
“Convoco a la sociedad poblana, a mis hermanos y amigos funcionarios que están en los partidos políticos, empresarios, académicos, rectores, directores de medios, periodistas, artistas, científicos y a todas las familias a trabajar unidos, cada uno desde su ambiente para que, con el diálogo, la reconciliación, la formación en las virtudes y la comunicación cultivemos la paz, seamos constructores de paz”, manifestó Sánchez Espinosa.
Pasarela política y contrastes en el festejo
Al término de la celebración religiosa se ofreció una comida privada donde compartieron mesa personajes antagónicos de la escena pública. Entre los asistentes de la llamada “Cuarta Transformación” destacaron el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, y el presidente municipal de la capital, Pepe Chedraui. Asimismo, se registró la reaparición del comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Sergio Salomón Céspedes Peregrina, y de la titular de la Lotería Nacional, Olivia Salomón Vibaldo.
El ecosistema político se complementó con figuras de la oposición, como la alcaldesa de San Andrés Cholula, Lupita Cuautle —quien habitualmente no asiste a eventos de la administración estatal—, la dirigencia del PAN representada por Genoveva Huerta, y la diputada local del PRI, Delfina Pozos. En el ámbito empresarial acudieron perfiles de alto relieve como Julián Ventosa y Javier Pacheco.
El festejo también sirvió como escenario para los aspirantes que ya perfilan sus proyectos rumbo al proceso electoral intermedio de 2027. En los pasillos del seminario se observó a la boxeadora Gaby “La Bonita” Sánchez, a Celina Peña y a Rafael Moreno Valle Buitrón.
Uno de los momentos comentados del protocolo ocurrió con la titular de la Secretaría de Bienestar, Laura Artemisa Chávez, quien debido a un retraso tuvo que presenciar la misa desde las filas traseras. Sin embargo, durante el banquete fue ubicada en la mesa de honor, donde tomó el micrófono de manera imprevista para externar una felicitación fuera de programa al líder religioso, clausurando una jornada donde el discurso oficial de paz contrastó con las intensas pugnas políticas que se viven fuera del recinto de la Iglesia.




