Tras la presentación oficial de la primera unidad del auto eléctrico mexicano por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el gobernador Alejandro Armenta Mier confirmó que Puebla levantó la mano para adquirir un lote inicial de 8 mil vehículos Olinia. El proyecto contempla una inversión estatal de hasta 600 millones de pesos.
El mandatario estatal aseguró a través de un mensaje en video que “Puebla está preparado” para la transición electromecánica, capitalizando que este vehículo de índole federal fue desarrollado con talento e ingeniería poblana y proyecta su primer lote masivo de producción con 50 mil unidades para el año 2027.
Esquema de financiamiento para transporte público y particulares
Las titulares de la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT), Silvia Tanús Osorio, y de la Secretaría de Planeación, Finanzas y Administración (SPFA), Daniela Stephanie Pérez Calderón, ya estructuran el esquema financiero y logístico para incorporar estas unidades al parque vehicular del estado.
El plan de adquisición del Gobierno del Estado se dividirá en dos rubros:
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Transporte público y mercantil: Se subsidiará el financiamiento de 3 mil vehículos para renovar taxis y rutas de traslado de pasajeros. Con un precio estimado por unidad de 150 mil pesos, esta fase requerirá una inversión pública de 450 millones de pesos.
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Apoyo a particulares: La administración estatal evalúa financiar 5 mil unidades adicionales mediante el pago del 20 por ciento del enganche para el comprador final, lo que representaría una erogación de 150 millones de pesos.
Cobertura en zonas rurales y viabilidad de la planta armada
Por su parte, el coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, precisó que la distribución de estos vehículos eléctricos se determinará mediante los estudios de factibilidad de la SMT, priorizando a los municipios que hoy presentan graves deficiencias en sus sistemas actuales de movilidad. Destacó que el diseño del auto compacto está pensado para ser una alternativa de traslado eficiente tanto en zonas urbanas como en comunidades rurales.
Finalmente, García Parra reiteró el compromiso del estado para consolidar el proyecto nacional. En caso de que la Federación ratifique de manera oficial que Puebla se mantendrá de forma permanente como la sede de la planta de ensamble y producción de Olinia, el gobierno estatal otorgará todas las facilidades territoriales, fiscales y de infraestructura necesarias para garantizar el éxito de la factoría.



