Lo que se proyectaba como un arranque prometedor para el ciclo agrícola de temporal se transformó en crisis para decenas de familias del campo. Una violenta granizada registrada la noche del pasado domingo sepultó bajo el hielo más de 30 hectáreas de cultivos en la comunidad de Agrícola Ocotepec, una zona rural de este municipio ubicada en las faldas del volcán Popocatépetl.
Pérdida de inversión a una semana de la siembra
Al amanecer de este lunes, los productores locales inspeccionaron las parcelas y constataron la magnitud del desastre climático. El fenómeno meteorológico impactó con fuerza un ejido estratégico situado entre las juntas auxiliares de San Jerónimo Coyula y San Juan Ocotepec, donde la economía depende casi en su totalidad de la agricultura.
Las afectaciones principales se concentraron en terrenos sembrados de:
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Maíz
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Ayocote
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Amaranto
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Frijol
La preocupación de los agricultores radica en que muchas de las semillas llevaban apenas una semana de haber sido depositadas en la tierra. El impacto directo del granizo y la posterior compactación del suelo generan un riesgo inminente de pérdida total de la inversión inicial, lo que obligaría a los campesinos a reiniciar el ciclo agrícola desde cero, duplicando los costos de producción y retrasando las cosechas.
Activación de censo estatal y ventanillas de apoyo
Ante la contingencia, personal de la delegación regional de la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR) del Gobierno del Estado de Puebla se trasladó a la zona afectada. En coordinación con los productores, los funcionarios estatales iniciaron recorridos técnicos de evaluación para levantar el censo oficial de daños.
“Una vez concluido el censo de afectaciones se prevé la apertura de una ventanilla para que los productores puedan gestionar apoyos económicos destinados a mitigar las pérdidas”, reportaron las autoridades.
De forma preliminar, se calcula que al menos 30 familias campesinas sufrieron afectaciones directas en su patrimonio. Este siniestro evoca lo ocurrido durante la temporada de lluvias del año pasado, cuando otra granizada golpeó la misma franja territorial, aunque en aquella ocasión el margen de daños a la superficie sembrada fue considerablemente menor al registrado esta semana.




