La propagación del sarampión ha encendido las alarmas en todo el territorio mexicano. Con casos confirmados en todas las entidades federativas, el país enfrenta el riesgo inminente de perder su estatus de “nación libre de la enfermedad” ante la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Jalisco y el Estado de México encabezan las estadísticas de contagios, lo que ha forzado la implementación de medidas preventivas estrictas.
El virus más contagioso conocido
El sarampión no es una enfermedad respiratoria común. Según el Dr. Mauricio Rodríguez Álvarez, experto de la UNAM, este virus posee un número reproductivo básico ($R0$) de entre 16 y 18. Esto significa que una sola persona infectada puede contagiar hasta a 18 individuos no protegidos.
Para ponerlo en perspectiva, la variante Delta del covid-19 tenía un $R0$ cercano a 4, mientras que la influenza estacional oscila entre 1.5 y 2.5. Esta capacidad de propagación aérea convierte al sarampión en el patógeno con mayor transmisibilidad registrado actualmente.
El escudo generacional: ¿Por qué los mayores de 50 años están a salvo?
A diferencia de otras crisis sanitarias, los adultos mayores no son el grupo de mayor riesgo en esta ocasión. Las autoridades de salud han determinado que las personas de más de 50 años cuentan con una “inmunidad natural” duradera.
Esto se debe a que este grupo poblacional vivió su infancia en una época de alta circulación del virus (décadas de los 50 a los 80), enfrentando la enfermedad de forma natural, lo que generó anticuerpos más robustos que los de una vacuna.
Grupos en riesgo y esquema de vacunación
La preocupación central de los epidemiólogos se enfoca hoy en la población de entre 18 y 49 años, especialmente el rango de los 20 a 39 años, quienes presentan los niveles más bajos de protección según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición.
El protocolo de prevención actual exige:
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Vacunación prioritaria: Para quienes no cuenten con el esquema completo de la vacuna triple viral (sarampión, parotiditis y rubéola).
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Medidas duales: En zonas críticas como Jalisco, se ha vuelto a implementar el uso de cubrebocas en escuelas, además de reforzar el aislamiento de casos sospechosos y la higiene de manos.
Las autoridades insisten en que la vacunación es el mecanismo más seguro y efectivo para frenar la transmisión y evitar que el brote se convierta en una crisis de salud pública incontrolable.




