En un golpe contundente contra la deforestación y la explotación ilegal de los recursos maderables en la capital poblana, elementos de la Policía Estatal Forestal localizaron y destruyeron nueve hornos clandestinos. Los dispositivos eran utilizados para la deshidratación de madera y la producción ilegal de carbón vegetal en la periferia del municipio.
Intervención en el cinturón forestal de la capital
El operativo de rastreo y posterior desmantelamiento se concentró en zonas boscosas de alta vulnerabilidad ambiental pertenecientes a dos juntas auxiliares estratégicas de Puebla:
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San Miguel Canoa
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San Miguel Espejo
Durante la incursión en los predios, las fuerzas de seguridad estatales no solo inhabilitaron las estructuras artesanales de combustión, sino que lograron el aseguramiento de madera en rollo (cuya volumetría exacta sigue bajo cubicación) y 60 kilogramos de carbón vegetal listo para su distribución en mercados locales.
Vigilancia permanente contra la tala ilegal
Todos los insumos forestales incautados y las evidencias físicas recolectadas en los terrenos quedaron bajo el estricto resguardo y disposición de las autoridades competentes, a fin de integrar la carpeta de investigación correspondiente por delitos contra el medio ambiente.
“Estas intervenciones forman parte de las acciones permanentes para combatir el aprovechamiento ilegal de recursos forestales y proteger las zonas naturales del estado”, puntualizaron los mandos policiales.
La corporación adscrita a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) advirtió que las cuadrillas de la Policía Estatal Forestal intensificarán los operativos de patrullaje a pie y con drones en las faldas del Malintzi y demás reservas de la entidad, con el objetivo de erradicar los centros de procesamiento irregular y frenar la extracción de madera clandestina que amenaza el equilibrio ecológico de la región.



