La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, hizo un llamado enérgico para evitar que sectores comerciales se aprovechen de la coyuntura económica actual. Ante el reciente incremento en los costos de productos básicos y energéticos, la mandataria aseguró que su gobierno no permitirá prácticas especulativas que afecten directamente el bolsillo de las familias mexicanas, subrayando que “nadie se debe aprovechar” de la situación.
Durante su conferencia matutina, la jefa del Ejecutivo explicó que, si bien existen factores externos que presionan la inflación global, en el ámbito nacional se están reforzando los mecanismos de vigilancia. Sheinbaum destacó que la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) intensificará los operativos de supervisión en gasolineras y centrales de abasto para garantizar que los precios al público sean justos y correspondan a los márgenes operativos reales.
Estrategias para contener la inflación
La administración federal reiteró que mantendrá los subsidios fiscales a los combustibles (IEPS) como una medida clave para evitar “gasolinazos” que disparen el costo del transporte de mercancías. Además, la presidenta mencionó que se está trabajando de la mano con productores y distribuidores para dar continuidad al Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), buscando estabilidad en los 24 productos de la canasta básica que son fundamentales para el consumo popular.
Enfoque en la soberanía alimentaria
Como parte de la solución a largo plazo, Sheinbaum insistió en fortalecer la soberanía alimentaria a través de programas de apoyo directo al campo. La intención es reducir la dependencia de importaciones de granos básicos, lo cual hace al mercado mexicano más vulnerable a las fluctuaciones internacionales. La mandataria concluyó que la economía de México se mantiene sólida, pero que la disciplina en los precios es vital para que el crecimiento económico se traduzca en bienestar social real.




