PUEBLA, PUE. (19 de mayo, 2026) – Las investigaciones en torno a la masacre de 10 personas en la junta auxiliar de Texcalapa han registrado avances determinantes. Fuentes ministeriales confirmaron la captura de los hermanos Alberto N., alias “Chetos”, y Aniceto N., alias “Zarco”, ambos de apellidos García Sosa. Con estas aprehensiones, ya suman tres las personas detenidas por el crimen, tras la previa puesta a disposición de Juan Manuel N., alias “El Pony”. Los arrestos se ejecutaron de manera simultánea mientras los habitantes de la comunidad despedían a las víctimas en el panteón local.
Una nueva hipótesis: Venganza por presunto anexo
Aunque la disputa por terrenos ejidales se mantiene vigente dentro de las indagatorias de la Fiscalía General del Estado (FGE), cobró fuerza una segunda hipótesis: una presunta venganza intelectual encabezada por José Alfredo N., hijo de la familia Torres y quien se encuentra prófugo. De acuerdo con datos recabados, el joven presuntamente ordenó el ataque contra sus propios padres y hermanos debido a un profundo resentimiento derivado de haber sido ingresado a un centro de rehabilitación (anexo) contra su voluntad.
Videos y publicaciones en redes sociales lo delatan
La condición de sospechoso principal de José Alfredo N. se fortaleció tras la difusión de un video grabado meses atrás por él mismo, en el cual responsabilizaba directamente a sus padres de sus adicciones al alcohol, cristal y cocaína, argumentando que comenzó a consumir debido a las extenuantes jornadas laborales a las que era sometido en el rancho. Asimismo, autoridades detectaron que en sus plataformas digitales realizaba publicaciones recurrentes aludiendo al consumo de medicamentos controlados.
La fiscal titular, Idamis Pastor Betancourt, confirmó que el joven es buscado activamente por las corporaciones policiacas. Con la ubicación y detención de los autores materiales (los hermanos García Sosa y “El Pony”), la FGE concentra sus esfuerzos en la localización del presunto autor intelectual para dar por esclarecido el caso que cobró la vida de siete integrantes de la familia Torres y tres de sus trabajadores.




