PUEBLA, PUE. (13 de abril, 2026) – El Gobierno de Puebla presentó el Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable (PIMUS), mediante el cual se confirmó que el nuevo Cablebús será un sistema 100% eléctrico con un impacto ambiental mínimo. El coordinador del Gabinete, José Luis García Parra, detalló que el proyecto cubrirá una ruta de 13.6 kilómetros y que, tras ajustes técnicos, se logró reducir drásticamente la afectación forestal para evitar la tala innecesaria en la capital.
Protección del patrimonio arbóreo y socialización
A diferencia de las proyecciones iniciales que contemplaban la intervención de más de 700 ejemplares, la estrategia actual garantiza un respeto casi total a las áreas verdes. Se informó que únicamente 97 árboles serán objeto de poda o trasplante, eliminando por completo la figura de la tala del plan de obra. Asimismo, se aclaró que ninguna de las 87 torres de soporte se instalará dentro de fraccionamientos o unidades habitacionales para salvaguardar la privacidad de los vecinos, mientras que una jornada informativa recorrerá las 43 colonias aledañas para socializar los beneficios del sistema.
Superioridad ambiental y eficiencia energética
Los datos técnicos del PIMUS posicionan al transporte por cable como la alternativa más limpia para la zona metropolitana frente a otros sistemas actuales. Mientras que una unidad de RUTA emite aproximadamente 242 toneladas de CO2 al año, el Cablebús registrará apenas 48.2 toneladas, lo que representa una reducción de emisiones del 80%. Esta eficiencia se complementará con el Sistema Integral de Movilidad (SIM), que permitirá a los usuarios conectar físicamente entre el Cablebús y el sistema RUTA utilizando un esquema de pago único y tecnológico.
Calendario de obra y permisos
El gobernador Alejandro Armenta Mier enfatizó que los trabajos no iniciarán hasta contar con la totalidad de las licencias y autorizaciones ambientales correspondientes. Tras haber sostenido mesas de trabajo con 24 colectivos ambientalistas, el gobierno estatal estima que las obras podrían comenzar formalmente a finales de junio. Con esta infraestructura, Puebla busca transitar hacia un modelo de movilidad que privilegia la permanencia de la infraestructura verde y la reducción drástica de la huella ecológica urbana.




