Como lo mencioné junto al primer ministro de Belice, @JohnBricenoBZE, y el presidente de Guatemala, @BArevalodeLeon, con nuestros vecinos del sur estamos hermanados a través de historias de pueblos milenarios. Por ejemplo, un mundo maya que no conocía las fronteras actuales y tuvo la voluntad de dejar un legado para las futuras generaciones.
Una herencia de reconocimiento, grandeza histórica, paz y prosperidad común, con respeto a las decisiones de cada país, pero también con la belleza de que nuestros hijos, hijas, nietos y nietas admiren este mar verde de selva, los imponentes jaguares, los saraguatos y la riqueza natural.
Que se sientan orgullosos del porvenir de civilizaciones grandiosas que dejaron pirámides, matemáticas, escrituras, cultura y amor por la tierra, al tiempo que las y los mayas de hoy vivan con bienestar.
Sin exagerar, hoy enviamos un mensaje al mundo: México, Guatemala y Belice nos unimos por el bienestar de nuestros pueblos y la conservación de la naturaleza. Enhorabuena.




