La Fiscalía General de la República (FGR) llevó a cabo la destrucción de 18 vehículos con blindaje artesanal, conocidos popularmente como “monstruos”, en el estado de Tamaulipas. Estas unidades, que fueron aseguradas tras diversos enfrentamientos y operativos en la región, estaban presuntamente ligadas a las operaciones de los Cárteles del Golfo y del Noreste, grupos que mantienen una disputa territorial en la zona fronteriza.
La diligencia se realizó en las instalaciones de la FGR en Reynosa, como parte del programa de Destrucción de Objetos del Delito. Estos vehículos se caracterizan por tener refuerzos de placas de acero capaces de resistir impactos de armas de alto calibre y suelen ser utilizados por las organizaciones criminales para realizar patrullajes, ataques a grupos rivales y bloqueos en carreteras clave del estado.
Con esta acción, las autoridades federales buscan reducir la capacidad operativa y de fuego de las células delictivas que operan en municipios como Nuevo Laredo, Matamoros y Reynosa. La destrucción de los “monstruos” es un paso administrativo y táctico necesario para garantizar que estas unidades, muchas veces modificadas sobre chasis de camiones pesados o camionetas de gran tamaño, no vuelvan a circular en las calles o sean recuperadas por la delincuencia organizada.
El evento contó con la presencia de representantes del Ministerio Público Federal, peritos especializados y personal militar, quienes dieron fe de que el proceso se llevó a cabo conforme a la normativa vigente. Tamaulipas continúa siendo uno de los estados con mayor registro de aseguramientos de este tipo de vehículos, debido a la intensa actividad de blindaje y modificación que realizan los talleres clandestinos al servicio de los cárteles en la región.




