La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reconoció la capacidad de respuesta inmediata del Gobierno de Puebla tras la severa tormenta que azotó a la capital poblana y su zona metropolitana el pasado domingo 28 de junio. La mandataria federal detalló que, gracias a las herramientas operativas de vanguardia, el estado ha logrado contener las afectaciones sin necesidad de financiamiento de emergencia de la federación.
Equipamiento reciente evitó parálisis en la entidad
Durante su conferencia matutina de este lunes 29 de junio, la titular del Ejecutivo federal explicó que mantuvo comunicación directa con el gobernador poblano, Alejandro Armenta Mier. En dicho enlace, el mandatario estatal le reportó que el robusto paquete de equipamiento e insumos pesados adquirido recientemente por su administración permitió limpiar los caminos obstruidos y liberar las vías principales de comunicación de manera expedita.
“Nos comunicamos con el gobernador de Puebla… nos informó que los equipos adquiridos recientemente por el estado permitieron responder de manera oportuna, especialmente para liberar un camino que había quedado bloqueado”, señaló la presidenta, reiterando que la estructura de la Federación permanece atenta ante cualquier cambio en los niveles de alerta.
Tormenta dominical deja saldo trágico en la capital
Las declaraciones de la presidenta de la República se dieron horas después del devastador aguacero que colapsó el Valle de Puebla la tarde del domingo. Las precipitaciones pluviales provocaron severas inundaciones en las arterias viales de la periferia, decenas de automóviles particulares varados en pasos a desnivel, caída de árboles de gran tamaño y serias complicaciones de movilidad urbana.
Lamentablemente, los reportes preliminares de los cuerpos de rescate confirmaron el fallecimiento de una persona derivado de los incidentes provocados por el temporal. Las brigadas de Protección Civil del Estado y el personal del sistema DIF estatal continúan con el despliegue de ayuda humanitaria y el censo técnico de los daños materiales para canalizar los apoyos a las colonias que sufrieron filtraciones de agua y lodo.




