En una final vibrante y llena de drama, Cruz Azul vino de atrás para vencer 1-2 a los Pumas de la UNAM en el Estadio Olímpico Universitario, coronándose de forma oficial como campeón del torneo Clausura 2026 de la Liga MX. Los dirigidos por Joel Huiqui remontaron el marcador adverso en el segundo tiempo y consiguieron la ansiada décima estrella en la historia de la institución celeste.
Primer tiempo de dominio cruzazulino y efectividad puma
Desde el silbatazo inicial, la Máquina tomó el protagonismo ofensivo del encuentro, sin embargo, se topó de frente con una actuación monumental del arquero costarricense Keylor Navas, quien atajó disparos clave de Agustín Palavecino y Carlos Rotondi. Pumas replegó líneas y apostó por la velocidad del contragolpe; la estrategia rindió frutos al minuto 30, cuando el paraguayo Robert Morales prendió un balón desde fuera del área tras un rebote, venciendo al guardameta Kevin Mier para inaugurar el marcador en favor de los locales.
Expulsiones y remontada agónica en Ciudad Universitaria
Para la parte complementaria, bajo una intensa lluvia, Cruz Azul mantuvo la presión y encontró la recompensa al 54′ gracias a un centro raso de Rotondi que el defensor auriazul Rubén Duarte desvió hacia su propia portería, decretando el empate 1-1. El partido dio un vuelco definitivo cerca del final cuando el VAR llamó al árbitro Daniel Quintero para corregir una tarjeta amarilla a Jeremy Márquez, convirtiéndola en expulsión directa y dejando a Pumas con 10 hombres.
El gol del título: Ya en el tiempo de compensación, al minuto 90+2′, Carlos Rotondi aprovechó un rebote fortuito dentro del área penal y, tras una media vuelta precisa, batió a Navas para sellar el 1-2 definitivo.
Minutos antes del pitazo final, Pumas sufrió la expulsión de Ángel Rico tras una dura entrada por detrás, terminando el encuentro con nueve elementos en la cancha y sentenciando el subcampeonato para el proyecto deportivo de Efraín Juárez.
Consagración histórica para Joel Huiqui
El campeonato adquiere un tinte histórico para el banquillo cementero, ya que Joel Huiqui logra alzar la copa con apenas siete partidos dirigidos en la Primera División, consolidando una racha interina espectacular. Por el contrario, los felinos extendieron su sequía de títulos en el balompié nacional, la cual arrastran desde el año 2011.



