PUEBLA, PUE. (19 de abril, 2026) – Ante el Congreso de Puebla, la diputada Elisa Limón presentó la iniciativa para crear la Ley de Responsabilidad y Reparación del Daño por el Maltrato Animal. El eje central de esta propuesta es la creación de un Registro Estatal de Personas Infractoras, una base de datos pública donde se enlistará a quienes cuenten con resoluciones firmes por actos de crueldad. El objetivo principal es prevenir la reincidencia, facilitar la coordinación entre autoridades y asegurar que ningún animal sea entregado en adopción a personas con antecedentes de violencia.
Estadísticas de maltrato y limitaciones actuales
La propuesta surge como respuesta a la brecha entre el número de denuncias y las sanciones efectivas en la entidad. De acuerdo con datos de la Plataforma Nacional de Transparencia:
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Incidencia: En lo que va de 2025, el Instituto de Bienestar Animal (IBA) ya registra 302 casos, de los cuales solo 70 terminaron en resguardo.
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Histórico: Durante 2024 se reportaron 620 denuncias, pero apenas 89 concluyeron con una resolución clara debido a la falta de pruebas o desistimiento de los denunciantes.
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Efectividad: En 2023, de las 425 denuncias recibidas, solo en nueve casos se logró mejorar sustancialmente la condición del animal afectado, evidenciando la necesidad de leyes más estrictas.
Sanciones, rehabilitación y reparación del daño
La ley no solo busca castigar, sino también restaurar el bienestar del animal y reeducar al infractor a través de un esquema integral:
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Medidas Correctivas: Se plantea la prohibición definitiva de poseer animales, así como restricciones para trabajar en actividades de crianza o comercialización.
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Reparación Integral: Los agresores estarían obligados a costear la atención médica veterinaria, rehabilitación conductual, alimentación y resguardo del animal afectado, incluso compensando a las asociaciones que asuman estos gastos.
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Reeducación Social: La iniciativa incluye trabajo comunitario en refugios y asistencia obligatoria a cursos de sensibilización sobre el cuidado y respeto a los seres sintientes.
Con esta normativa, se busca garantizar que ningún animal sea devuelto a su agresor bajo ninguna circunstancia, canalizándolos de inmediato a centros de bienestar o asociaciones para su eventual adopción en hogares seguros.




