El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció su postura este lunes al declarar que el plazo fijado para que Irán acepte un acuerdo de paz, el cual vence este martes, es definitivo y no está sujeto a prórrogas.
El mandatario estadounidense calificó de insuficiente la contrapropuesta enviada por la república islámica y advirtió que el rechazo a su plan de alto el fuego de 45 días traerá represalias severas para la nación persa, asegurando que “van a pagar un precio muy alto por eso”.
Visiblemente molesto, el magnate señaló que, aunque la propuesta de Irán contenía puntos importantes, no alcanzaba los estándares necesarios para los intereses de Washington.
Reafirmó además su interés estratégico en la región al mencionar que, si fuera por su elección personal, aseguraría el control sobre los recursos petroleros antes de cualquier retirada, aunque subrayó que su objetivo principal en este momento es finalizar el conflicto lo antes posible.
Por su parte, la agencia oficial de noticias de Irán detalló que su gobierno rechazó la tregua temporal de 45 días por considerarla insuficiente, proponiendo en su lugar una iniciativa de diez puntos encaminada a terminar la guerra de forma definitiva.
El plan de Teherán incluye el fin de las hostilidades en toda la región, un protocolo de seguridad garantizado para el tránsito por el Estrecho de Ormuz, el levantamiento total de las sanciones económicas y un plan integral para la reconstrucción de las zonas afectadas.
La tensión diplomática ha escalado a niveles críticos ante la inminencia del vencimiento del plazo este martes.
Se espera que Donald Trump ofrezca una conferencia de prensa a las 11:00 horas (tiempo del centro de México) para detallar las acciones que tomará su administración ante la negativa iraní.
Analistas internacionales sugieren que este anuncio podría incluir nuevas sanciones o un despliegue de fuerza en puntos estratégicos, mientras la comunidad global observa con cautela el desenlace de esta crisis en el Medio Oriente.




