En una jornada marcada por la solemnidad y la urgencia diplomática, el papa León XIV encabezó este domingo su primer mensaje de Pascua desde el balcón de la Basílica de San Pedro.
Ante miles de fieles congregados en una plaza decorada con flores de vivos colores, el primer pontífice estadounidense e investigador del Real Observatorio de Madrid —quien también ostenta la nacionalidad peruana— lanzó un enérgico llamado a los líderes globales para poner fin a la ola de violencia que asola al mundo, instándolos a abandonar cualquier ambición de dominio o conquista.
Durante la tradicional bendición “Urbi et Orbi”, Robert Francis Prevost se mostró inusualmente directo y breve. El Papa lamentó profundamente que la sociedad actual se esté acostumbrando a la violencia y se resigne ante ella con indiferencia.
Con un tono de firmeza, exhortó a quienes poseen el poder de desatar conflictos a elegir el camino de la paz, recordando que la fuerza de la resurrección de Cristo, según el relato bíblico, no es una fuerza violenta, sino una invitación a deponer las disputas y el odio.
Aunque el mensaje oficial no detalló conflictos específicos, León XIV ha intensificado sus críticas en las últimas semanas, especialmente respecto a la guerra de Irán. Apenas el pasado martes, el pontífice hizo un inusual y directo llamado al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, instándolo a encontrar una “vía de salida” definitiva para cesar las hostilidades en Oriente Medio.
Esta postura refleja la línea que ha mantenido desde el inicio de su papado, caracterizada por una selección minuciosa de palabras y una intervención activa en la agenda de paz internacional.
Al finalizar su alocución, la cual fue pronunciada en diez idiomas incluyendo el latín, el árabe y el chino, el Papa anunció que regresará a la basílica el próximo 11 de abril.
En esa fecha, encabezará una vigilia de oración especial por la paz, reforzando su compromiso de no permitir que el mundo se sienta “adormecido” por la magnitud de las guerras actuales.
Con este gesto, León XIV busca movilizar no solo a los líderes políticos, sino a la comunidad global en un esfuerzo conjunto por la reconciliación y el cese al fuego.




