Tras una reunión de casi dos horas en Palacio Nacional con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal Ávila, reconoció que existe la hipótesis de que la reforma electoral conocida como “Plan B” no logre los consensos necesarios para su aprobación.
El legislador señaló que la mandataria es plenamente consciente de los pesos y contrapesos naturales en la división de poderes, admitiendo que el rechazo de los aliados es un escenario real que se puso sobre la mesa.
El principal obstáculo para la iniciativa presidencial proviene del Partido del Trabajo (PT), cuyos liderazgos han manifestado públicamente su negativa a respaldar la reforma en el Senado si no se modifica la fecha propuesta para el ejercicio de Revocación de Mandato.
La iniciativa actual plantea adelantar este proceso a 2027, un punto de fricción que ha fracturado la unidad del bloque oficialista. A la reunión de alto nivel también asistieron el coordinador de los senadores, Ignacio Mier Velazco, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la presidenta de Morena, Luisa María Alcalde Luján, con el fin de destrabar las negociaciones con el PT y el Partido Verde.
Un factor crítico en esta negociación es el tiempo. Monreal advirtió que el plazo legal para concretar la reforma constitucional en materia electoral vence al finalizar mayo de 2026. Esto se debe a la restricción constitucional que impide modificar las reglas electorales tres meses antes de que inicie formalmente el proceso electoral.
De no alcanzarse un acuerdo en las próximas semanas, la reforma quedaría descartada para el próximo ciclo.
A pesar de admitir la posibilidad del fracaso legislativo, Ricardo Monreal expresó que mantiene la confianza en la capacidad de operación política de Ignacio Mier en la Cámara Alta para alcanzar un acuerdo con las fuerzas aliadas.
El bloque de Morena busca evitar a toda costa que una de sus reformas insignias quede congelada debido a la falta de consenso interno, mientras la oposición observa de cerca las fisuras en la coalición gobernante de cara a los plazos fatales de la Constitución.




