En una jornada que pone fin a más de un siglo de inmovilidad laboral, el Senado de la República aprobó por unanimidad una reforma constitucional trascendental: la reducción de la jornada de trabajo de 48 a 40 horas semanales. Con 121 votos a favor y tras seis horas de intenso debate, el dictamen que modifica el Artículo 123 de la Carta Magna fue turnado a la Cámara de Diputados para continuar su proceso legislativo.
La iniciativa, impulsada por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, establece un esquema de implementación gradual para evitar desequilibrios en la economía nacional. Según los artículos transitorios aprobados, la transición se realizará de forma escalonada durante los próximos cinco años. Durante este 2026, la jornada se mantendrá en 48 horas, pero comenzará a reducirse a partir de 2027 hasta alcanzar la meta de las 40 horas en el año 2030.
Choque de visiones en la tribuna
A pesar del voto unánime en lo general, la sesión estuvo marcada por fuertes confrontaciones entre las bancadas de Morena y la oposición. Integrantes del PAN y el PRI calificaron la reforma como “tardía” y una “simulación”, exigiendo que los dos días de descanso obligatorio entraran en vigor de manera inmediata este mismo año. La senadora priísta Karla Toledo criticó la gradualidad argumentando que México no puede seguir siendo un país que vive para trabajar, señalando que las jornadas extensas representan desgaste y no productividad.
Por su parte, los presidentes de las comisiones dictaminadoras defendieron la progresividad de la medida. Senadores de Morena y el PT recalcaron que la implementación ordenada fue acordada tras consultas con sindicatos y el sector empresarial para garantizar el bienestar de la clase trabajadora sin “asfixiar” la estabilidad económica del país. Oscar Cantón Zetina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, recordó que esta reforma se suma a la “primavera laboral” de la actual administración y beneficiará directamente al 65 por ciento de los trabajadores en México.
Alcance y próximos pasos
La reforma también contempla un ajuste en el límite de horas extras voluntarias, que pasará de 9 a 14 horas permitidas, con el fin de que aquellos empleados que así lo decidan puedan incrementar sus ingresos. El coordinador de Morena, Ignacio Mier, detalló que esta modificación beneficiará directamente a cerca de 13.5 millones de personas que aún no gozaban de este esquema de descanso.
Tras la promulgación de la reforma, el Congreso de la Unión tendrá un plazo de 90 días para realizar las adecuaciones pertinentes a la Ley Federal del Trabajo. Este cambio normativo busca honrar el espíritu del constitucionalismo social de 1917, adaptándolo a las necesidades de un Estado de bienestar moderno que permita a las familias mexicanas disponer de más tiempo para el descanso y la recreación.




